:::... ESPACIO DESARROLLADO POR MARÍA ALEJANDRA GARCÍA MOGOLLÓN ...:::

Poemas de Maria Luz Lerzundy Gómez

martes 8 de diciembre de 2009

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SAL DE MUJER

Justo ahora
lo estimo conveniente

No antes ni después

Tan solo ahora,
en este tiempo
en que me levanto nuevamente
a pesar de mis tobillos anudados

Precisamente en los minutos
que se mueren,
yo reinventándome entre afectos y mareas

-sal de mujer ahogándose entre lunas-

Aquí,
en esta mañana tibia de lecho perezoso,
cálido el contacto de una piel que se derrumba

mujer ceniza
desleída entre los besos que no llega.



DETRÁS DE TUS OJOS


Detrás de tus ojos
aguardan los secretos
se place su espejo
en mi delirio
se encanta su pozo
en mi locura


Detrás de sus ojos
brillan las vetas milenarias
habita un universo
escondido en el fulgor de una utopía
sobreviven las luces titilantes de las hadas


La Mohana peina
sus cabellos de oro en la espesura


Detrás de tus ojos el tiempo se detiene
y yo me paralizo en su destello
verde oliva
fresca miel
suave embrujo


Sigo allí,
temblorosa
zozobrando en el reflejo verde
todavía

TODA LA VIDA ES NADA


Hoy me acostaré
sobre la tarde que se cae en soledad


Recogeré en mi piel
el reflejo del último sol sobre el silencio
de la sierra


Acallaré en mi boca
todo el lamento que se gesta
en una despedida


Sepultaré en mi vientre
el deseo que nació
sumida en tus estuarios
dulce sabor
evocación arcaica
una mirada son todas las miradas

como dardos que me hieren
y desangran
 

Toda la vida es nada
cuando tu ojos se detienen en mi boca


Visita: http://reflexionesalrededordeuncafetibi.blogspot.com/








POEMAS: MARTHA MOGOLLÓN. COMENTARIOS: RODOLFO GARCÍA

sábado 23 de mayo de 2009

El poema construye una imagen y a veces una historia, la de esa imagen, fotografía que soporta al tiempo y se comparte de significaciones con los otros, los lectores. Estas imágenes deben cumplir al menos un principio saussuriano, denotar y connotar, porque esa imagen siempre es un signo.

Callados

Al ver su soledad,
Cada mirada
es un decir te quiero
Sin decirlo,
miedo?
¡No lo sé!
¿Sin vida?
¡tampoco lo sè!
En él veo mi espejo
Y sin decir nada,
En cada oportunidad
nuestra naturaleza
Queda en ese lecho.


La poesía de Marta Mogollón deslumbra una necesidad quieta, se avanza y regresa a un instante, a un signo del que escapa por unos momentos el que escribe. Denota un lugar estático, algunas palabras tratan de fijar y reincidir en ese sitio, "callados", "queda", entre otros. El movimiento es el personal e interior de la que escribe, que siempre reconoce que su naturaleza, metáforica y real debe volver allí.


Serenidad

En la penumbra
Rasguño el suspiro del olvido
Ruego al manto negro
Volver mi andar débil,
a pasos mansos, pero firmes
Al llegar el alba,
Esta sea la que rocíe mi regazo
Sin preámbulos al alcanzar
La Serenidad
Tan grandes son mis añoranzas
Que siento miedo de no lograrlo.

En ambos poemas, la quietud, la fijeza en algo, es lugar denotativo y connotativo, porque sugiere "serenidad" como el título del texto. Se habla de un andar débil, porque no hay necesidad de escapar de la imagen, que es la búsqueda del poema y como todo poeta siente temor de lograrlo.
Una escritura sencilla pero precisa en sus intenciones, que deja un buen ejercicio lector y una sensación agradable en el mismo.
La poesía no es fácil, porque se descubre la persona al máximo, pero también es una partitura verbal donde de forma sencilla esta escritora logra liar un signo poético.


PÁGINA DE MARTHA MOGOLLÓN

El universo es el poema.

miércoles 20 de mayo de 2009

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El universo es el poema.

En él la luna bailoteando en el agua.

En él las hojas, y la luz y la muerte.

En él tu espalda mientras anochece


PROPORCIONADO POR EL AUTOR: http://www.freddysosa.blogspot.com/

BEATRIZ VANEGAS ATHÍAS

martes 28 de abril de 2009

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EN EL PASILLO


En el pasillo ocurre el azulejo: ojo azul que
parpadea
Feliz ante el hallazgo del grano de azúcar.
Ocurre el aroma mensual del lirio color
ladrillo.
En el pasillo ocurre el rebote del balón
que suspende la siesta.
Ocurre la impaciencia por recoger la ropa
seca
Que la lluvia amenaza con empapar y la
carrera
hacia la cocina para intentar salvar la leche
que ya no es de este mundo.
En el pasillo ocurre la hamaca: balanceante
paraíso
para el encuentro con Sabines y Alejandra.
Y ocurre la noche: cuando el mirto
emborracha al aire
Y los bonches son estrellas rojas
que encienden el cielo verde del jardín.
y ocurre también, ni más faltaba,
el despiadado dolor de tu ausencia.



MEMORIA DE LA AUSENCIA


La ausencia es una porción adelantada de
muerte.
Es no estar afuera ni adentro.
Es una cárcel fétida
signada por la condena de la nostalgia.
Es una calle plena de máscaras.
Es estar de rodillas
sobre las huellas del amor
como esa pordiosera
que ayer en el parque aguardaba su
limosna…
Días y días de rodillas,
como la pordiosera
sobre el duro y frío asfalto del recuerdo.


BEATRIZ VANEGAS ATHÍAS.
http://lasnochesdesaramalacara.blogspot.com/
Majagual, Sucre, Colombia, 1970. Poeta y cronista.
Premio Nacional de Poesía Universidad Externado de Colombia, 1993, con el libro “Abriendo las piernas a la carne”, publicado en 1994 por Editorial Lealon, de Medellín. Premio Departamental de Poesía, Fondo Mixto de Sucre, con el libro “Galería de perdedores”, publicado por la misma editorial en 2000. Finalista en el Tercer Concurso de Poesía Amorosa en Palma de Mallorca, 2006. Cronista y reportera de los suplementos culturales de los diarios Vanguardia Liberal, El Meridiano de Sucre y Córdoba. Trabajos poéticos suyos han sido publicados en antologías de poesía departamental y nacional y en las revistas “El Túnel” de Montería, “Puesto de combate” de Bogotá, revista “S” de Bucaramanga, Semana, entre otras. En 2006 publicó “Los lugares comunes” (poemas), con la Editorial Sic de Bucaramanga. En la actualidad vive en Bucaramanga prepara un libro de crónicas y reportajes titulado “Voces que apagan la oscuridad”, además del poemario “La herida de la hiena”. Coordina el Taller de Lectoescritura “Sara Malacara” donde promociona la literatura infantil y juvenil. Candidata a Magíster en Semiótica de la Universidad Industrial de Santander.

ARTURO MORA

viernes 24 de abril de 2009

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Perfume de dolor


Cuando puedas volver
Yo te estaré esperando
Nos iremos cantando
Hasta el amanecer.

Lo más pronto que puedas
Mi alma ya no resiste
Yo sé que me quisiste
Mi corazón heredas.

Bailando las caléndulas están,
Ditirambo del viento en la estación
Brotan las flores entre las ranuras
Los gusanitos se asoman tímidamente.

El silencio habla por el pueblo
Los ladridos recuerdan la masacre
Cantan los cráneos ayudados por el viento
Mis manos no responden

Es posible que no vuelvas
Pues no te fuiste por tu voluntad
Sé que me piensas mucho
Desde el día en que me mataron

Si vinieras,
Verías mis manos que no están.

Si existieras,
Prefiere no volver.


ARTURO MORA
Bogotá, 23 de diciembre de 2008

Juliana González Molina

lunes 30 de marzo de 2009

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Ser

Ser dócil como el agua
flexible como el silencio
y noble, noble como el recuerdo,
así me sueño.


Legado secreto

La madre poesía
es un sol vestido de flores
un sol de negras trenzas
que porta consigo a la noche.
Nadie puede tocar la llave de oro
que lleva oculta en el vientre.
Sus hijos más fieles saben que ése es su gran secreto
y lo respetan.
Se saben hijos de una Diosa
reconocida en el cielo y en la tierra
como la reina de la esencia
como la estrella oculta del Amor.
La sabia poesía no devela
la clave de su magia,
pero hace magos
a quienes han aprendido a dejarse habitar por ella.



Has de reconocer

Quédate quieto
cuerpo mío
ya no hay nada que buscar
has despertado.
Siénteme adentro,
yo soy la savia de luz esencial
que te recorre.
Aquí estoy
para habitarte por completo.
Yo soy tu alma,
cuerpo mío
mantén abierto el ojo del corazón.
Has de reconocer
que eres un árbol florido
un árbol arco iris,
haz de creer en ti,
el rombo hecho de flores,
símbolo del vientre femenino,
bordea tu espacio sagrado,
tu jardín natural.
Nadie va a entrar allí sin tu permiso,
has sido un buen jardinero
de ti mismo y de tus hermanos.
Afina tus raíces al interior de tu propia tierra
muestra con orgullo las diversas franjas de colores
que visten tu corteza
y extiende plenamente las alas de tu amplia copa en forma de pájaro.
Tú eres el instrumento
la comunión de los corazones es la música
y yo soy el aliento.

El corazón de la tierra es nuestra madre
y el corazón del cielo nuestro padre.
Escuchemos cómo ellos nos llaman
en el centro de nuestro corazón.
Hemos sido convocados para cantar el arco iris.
Cuerpo mío
mi deseo más profundo
es que volemos juntos
en compañía de otros cuerpos y de otras almas
enraizados todos en el centro de la tierra.
Mira a tu alrededor
has unido muchas de tus ramas y de tus raíces
a las ramas y a las raíces de tus hermanos.
No has crecido solo.
No es posible para los árboles arco iris
crecer solos
ni volar solos
ni cantar solos.
Por eso no lo olvides:
mantente unido
bajo la ley del respeto,
no invadas a nadie ni permitas que nadie te invada
cada cual en su espacio sagrado
dueño de su propio centro.
Por eso no te aísles,
cuídate de no caer en el mal hábito del individualismo.
No quiero estar de nuevo sorda.
Recuerda que la música
sólo nos visita
cuando somos bosque.



Juliana González Molina

JOUMANA HADDAD

sábado 7 de marzo de 2009

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Soy una mujer

Nadie puede adivinar
lo que digo cuando estoy en silencio,
a quién veo cuando cierro los ojos,
cómo me entusiasmo cuando me entusiasmo,
lo que busco cuando extiendo mis manos.
Nadie, nadie sabe
cuando tengo hambre, cuando inicio un viaje,
cuando camino, y cuando estoy perdida.
Y nadie sabe
que mi viaje es un retorno
y mi regreso es una abstención,
que mi debilidad es una máscara,
y que lo que viene es una tempestad.

Ellos creen que saben
y eso les hago creer,
y resulta que yo soy.

Me metieron en una jaula para que
mi libertad fuera un regalo de ellos,
y tengo que darles las gracias y obedecer.
Pero soy libre antes que ellos, después de ellos,
con ellos, sin ellos.
Soy libre en mi represión, en mi derrota.
¡Mi prisión es lo que deseo!
La llave de la prisión puede ser su lengua,
pero su lengua está enrollada en el deseo de mis dedos,
y a mi deseo nada puedo ordenarle
yo soy una mujer,
ellos se creen dueños de mi libertad.
Eso les hago creer,
y resulta que soy yo.



Tengo un cuerpo.


Tengo un cuerpo esperando en el fondo del océano.
Tengo un cuerpo que es como un volcán,
cuyo cráter lame el agua
para que no arroje placer antes que el amor llegue.
Tengo un cuerpo que no conozco.
Puede ser un grano de arena
o un pez rojo
o una perla en una concha.
Pero voy a descubrir su sabor
con dos labios ardientes
y una lengua que entrará
y con la lava hará un sonido
como entrar en el paraíso.

En el fondo del océano,
dentro de las burbujas del deseo,
tengo un cuerpo para ti,
y tengo una mañana y una eternidad:
una mañana en la que llegarás a mí
y una eternidad en la que se abrirá la caparazón
poco a poco,

con toda la lentitud que deseo
y para la que estás capacitado.




Sólo sombras

Yo pretendo que soy yo misma
Pero desconocidas criaturas viven en mí.
Ojos que no son míos ven el mundo por mí,
Y otros cuerpos se pasean con mi vida.


Yo pretendo que soy yo misma
Pero yo soy la conocida,oculta.
Ni yo misma he sido descubierta
ni mis metales pulidos.
Lo que aparece de mí
son meras sombras que tú arrojas
y ellas actúan por mí.


No son más que ideas que inventas.
pues pensar que yo vivo aquí,
pero todavía no ha llegado, ni estoy a punto.
No hay espacio para que pueda cruzar hacia tí,
ni para hacer una cita con la luna
ni para que la noche descienda a la luz del día.

Yo pretendo ser yo misma
pero deambulo en mi inexistencia.
La pereza sigue siendo una invitación,
el caos aún pastorea las estaciones.
El tiempo no es aún el tiempo,
tampoco las formas son labios por naturaleza,
labios son labios por naturaleza,
y las nubes no persiguen sus lluvias.

Libre, desaparezco en mi espejismo.
No tengo una identidad de la cual abstenerme,
Ni una pertenencia que me amenace.
Multiplico números hasta el cansancio
y los ignoro como el mar sus nombres.
Nadie me llama,
nadie me conoce.
Sólo las palabras
poco a poco me hacen.

Pretendo que estoy con todos ustedes
pero otras criaturas viven en mí.
Y si todavía no he nacido
si mi ilusión me precede ante usted,
es porque he preferido estar un poco tarde
hasta que llegue mi momento
y entonces esas otras criaturas que he sido desaparecerán
y entonces seré yo misma.



Joumana Haddad


Poeta, periodista y tarductora libanesa. Habla siete idiomas y en la actualidad prepara un doctorado en traducción poética. Parte de su obra ha sido traducida al español, francés, italiano, polaco e ingles, y ha sido publicada en antologías de poesía árabe moderna y en varias revistas literarias de España, Perú, Colombia, Inglaterra, Australia y Francia. Algunos libros que conforman su obra son: El tiempo de un sueño (1995), Invitación a una cena secreta (1998), Dos manos hacia el abismo (2000), No he pecado bastante (2004), El retorno de Lilith (2004) y Cuando me hice fruta, publicado en Venezuela en el 2006.