
Soy una mujer
Nadie puede adivinar
lo que digo cuando estoy en silencio,
a quién veo cuando cierro los ojos,
cómo me entusiasmo cuando me entusiasmo,
lo que busco cuando extiendo mis manos.
Nadie, nadie sabe
cuando tengo hambre, cuando inicio un viaje,
cuando camino, y cuando estoy perdida.
Y nadie sabe
que mi viaje es un retorno
y mi regreso es una abstención,
que mi debilidad es una máscara,
y que lo que viene es una tempestad.
Ellos creen que saben
y eso les hago creer,
y resulta que yo soy.
Me metieron en una jaula para que
mi libertad fuera un regalo de ellos,
y tengo que darles las gracias y obedecer.
Pero soy libre antes que ellos, después de ellos,
con ellos, sin ellos.
Soy libre en mi represión, en mi derrota.
¡Mi prisión es lo que deseo!
La llave de la prisión puede ser su lengua,
pero su lengua está enrollada en el deseo de mis dedos,
y a mi deseo nada puedo ordenarle
yo soy una mujer,
ellos se creen dueños de mi libertad.
Eso les hago creer,
y resulta que soy yo.
Tengo un cuerpo.
Tengo un cuerpo esperando en el fondo del océano.
Tengo un cuerpo que es como un volcán,
cuyo cráter lame el agua
para que no arroje placer antes que el amor llegue.
Tengo un cuerpo que no conozco.
Puede ser un grano de arena
o un pez rojo
o una perla en una concha.
Pero voy a descubrir su sabor
con dos labios ardientes
y una lengua que entrará
y con la lava hará un sonido
como entrar en el paraíso.
En el fondo del océano,
dentro de las burbujas del deseo,
tengo un cuerpo para ti,
y tengo una mañana y una eternidad:
una mañana en la que llegarás a mí
y una eternidad en la que se abrirá la caparazón
poco a poco,
con toda la lentitud que deseo
y para la que estás capacitado.
Sólo sombras
Yo pretendo que soy yo misma
Pero desconocidas criaturas viven en mí.
Ojos que no son míos ven el mundo por mí,
Y otros cuerpos se pasean con mi vida.
Yo pretendo que soy yo misma
Pero yo soy la conocida,oculta.
Ni yo misma he sido descubierta
ni mis metales pulidos.
Lo que aparece de mí
son meras sombras que tú arrojas
y ellas actúan por mí.
No son más que ideas que inventas.
pues pensar que yo vivo aquí,
pero todavía no ha llegado, ni estoy a punto.
No hay espacio para que pueda cruzar hacia tí,
ni para hacer una cita con la luna
ni para que la noche descienda a la luz del día.
Yo pretendo ser yo misma
pero deambulo en mi inexistencia.
La pereza sigue siendo una invitación,
el caos aún pastorea las estaciones.
El tiempo no es aún el tiempo,
tampoco las formas son labios por naturaleza,
labios son labios por naturaleza,
y las nubes no persiguen sus lluvias.
Libre, desaparezco en mi espejismo.
No tengo una identidad de la cual abstenerme,
Ni una pertenencia que me amenace.
Multiplico números hasta el cansancio
y los ignoro como el mar sus nombres.
Nadie me llama,
nadie me conoce.
Sólo las palabras
poco a poco me hacen.
Pretendo que estoy con todos ustedes
pero otras criaturas viven en mí.
Y si todavía no he nacido
si mi ilusión me precede ante usted,
es porque he preferido estar un poco tarde
hasta que llegue mi momento
y entonces esas otras criaturas que he sido desaparecerán
y entonces seré yo misma.
Joumana Haddad
Poeta, periodista y tarductora libanesa. Habla siete idiomas y en la actualidad prepara un doctorado en traducción poética. Parte de su obra ha sido traducida al español, francés, italiano, polaco e ingles, y ha sido publicada en antologías de poesía árabe moderna y en varias revistas literarias de España, Perú, Colombia, Inglaterra, Australia y Francia. Algunos libros que conforman su obra son:
El tiempo de un sueño (1995),
Invitación a una cena secreta (1998),
Dos manos hacia el abismo (2000),
No he pecado bastante (2004),
El retorno de Lilith (2004) y
Cuando me hice fruta, publicado en Venezuela en el 2006.